Qué revisamos antes de tocar una sola plantilla biométrica
El trabajo no empieza eligiendo ML-KEM o ML-DSA. Empieza entendiendo dónde vive hoy cada plantilla, cómo se mueve y qué se rompe si el cifrado cambia sin tocar el resto de la cadena.
Mapa de dónde está cada plantilla
Antes de proponer cualquier esquema poscuántico, hay que saber qué se guarda y dónde. Huellas, iris y geometría facial suelen vivir en formatos distintos según el proveedor del lector, el motor de comparación y el almacén. Ese inventario define qué se puede migrar primero y qué queda atado a un sistema que no admite cambios de formato sin recompilar.
El punto que casi nadie mira: el tránsito
Cambiar el algoritmo del almacén no sirve de mucho si la plantilla sigue viajando en claro entre el sensor, el motor de comparación y la base cifrada. Revisamos esos tramos internos porque ahí se cae la mayor parte de las migraciones que parecen correctas sobre el papel pero no en producción.
Formatos, longitudes de clave y compatibilidad
Los esquemas poscuánticos no encajan igual en todos los motores. Una clave más larga puede no caber en un campo heredado, y un formato distinto puede obligar a reindexar comparaciones. Analizamos esos choques antes de decidir si conviene un esquema híbrido o un reemplazo directo.
Qué métricas hay que vigilar
Latencia de comparación, tamaño de los registros cifrados y compatibilidad con los lectores ya desplegados. Si alguna de esas tres se degrada sin control, la migración avanza pero el servicio se vuelve insostenible. Estas métricas marcan cuándo se puede pasar a la siguiente etapa y cuándo conviene detenerse.
Un orden de trabajo, no un calendario cerrado
El recorrido razonable es inventario, doble cifrado, rotación de claves y retirada del esquema antiguo. No fijamos plazos porque dependen del tamaño del depósito y de la infraestructura existente. Lo que sí sostenemos es el orden: saltarse una etapa suele costar más que hacerla con calma.
Para ver cómo se aplica este enfoque en casos concretos, revisa los formatos de trabajo o el recorrido por fases que seguimos con cada equipo.