El trabajo de CriptoBio PQ no parte de una lista de algoritmos, sino del inventario de activos biométricos: dónde se guardan las plantillas, por qué servicios circulan y en qué punto del recorrido quedan expuestas. A partir de ahí se revisa la compatibilidad con los motores de comparación y los lectores ya desplegados, y se prepara la transición por etapas. Cada decisión se documenta antes de tocar producción, porque una plantilla biométrica no se reemite como una contraseña. En esta página se describe ese recorrido editorial y técnico, sin casos ni resultados que no podamos sostener.
El proyecto trabaja sobre una idea incómoda: las plantillas biométricas no se pueden reemitir. Una huella filtrada sigue siendo la misma huella dentro de veinte años.
CriptoBio PQ existe para ordenar un problema técnico que suele llegar en desorden. Los custodios y depósitos de valores ya guardan rasgos biométricos de sus usuarios, y ese material permanece almacenado mucho más tiempo del que tarda la tecnología en cambiar. La pregunta que sostiene este proyecto no es si conviene migrar, sino cómo hacerlo sin romper la verificación que hoy funciona.
Por eso el trabajo se organiza como un recorrido y no como una lista de recomendaciones sueltas. Primero se describe el riesgo a largo plazo de una plantilla almacenada. Después se entra en los detalles de integración: cómo viajan los datos entre el sensor, el motor de comparación y el almacén cifrado. Más adelante se plantea una planificación por fases, pensada para entornos que no pueden detener el servicio. El cierre es un paso práctico de contacto, sin promesas de por medio.
Hay un punto que se repite en todo el análisis y conviene decirlo sin rodeos: adoptar ML-KEM o ML-DSA no resuelve nada por sí solo. Si la capa biométrica sigue enviando plantillas en claro entre servicios internos, el algoritmo nuevo protege un tramo del recorrido mientras el resto queda expuesto. La revisión tiene que abarcar formatos, longitudes de clave y compatibilidad con los lectores ya desplegados.
El análisis parte de dónde se almacenan y por dónde se transmiten las plantillas. Sin ese mapa, cualquier elección de esquema se apoya en supuestos.
Los lectores desplegados y los motores de comparación existentes condicionan el ritmo de la transición. Los esquemas híbridos permiten avanzar sin sustituir toda la infraestructura de golpe.
No se publican clientes, premios ni resultados que no estén respaldados. Cuando hace falta un ejemplo, se presenta como escenario y no como hecho del proyecto.
Introducción al riesgo, análisis de integración, planificación por fases y contacto. Cada tramo se apoya en el anterior y evita repetir lo que ya se explicó.
Las imágenes que acompañan el contenido son ilustrativas. No representan equipos, instalaciones ni personas vinculadas al proyecto.
Enfoque editorial y criterio técnico del proyecto
El trabajo se organiza como un recorrido: primero el riesgo, después la integración, luego la planificación por fases y, al final, un paso práctico de contacto. Cada tramo se sostiene sobre lo que ya existe en la infraestructura del custodio, no sobre supuestos de laboratorio.
Si quieres ver cómo se ordena ese recorrido completo, revisa el proceso de trabajo o consulta las líneas de análisis disponibles.
Este proyecto no vende una solución cerrada. Ordena un problema técnico concreto: los depósitos biométricos guardan rasgos que no se pueden reemitir, y la migración a esquemas resistentes a ataques cuánticos obliga a revisar formatos, longitudes de clave y compatibilidad con los sistemas de verificación que ya están en producción. El trabajo se organiza como un recorrido editorial, no como un catálogo de servicios.
Empezamos por lo que un custodio realmente almacena: huellas, iris o geometría facial que permanecen años en una base de datos. A diferencia de una contraseña, una plantilla comprometida no se puede cambiar. Ese punto de partida define todo lo que viene después.
El análisis parte del inventario de activos biométricos y de los flujos donde las plantillas se transmiten o se guardan. Sin ese mapa, cualquier decisión sobre algoritmos queda aislada del recorrido real del dato entre el sensor, el motor de comparación y el almacén.
Adoptar ML-KEM o ML-DSA no basta si la capa biométrica sigue enviando plantillas en claro entre servicios. Revisamos dónde aparecen esos puntos ciegos y qué implica cada cambio en los sistemas de verificación existentes, sin prometer atajos que no existen.
La transición se puede escalonar. El recorrido avanza hacia un orden de trabajo que respeta la operación continua del custodio, en lugar de plantear una sustitución total de golpe. Cada etapa se describe por su criterio, no por un calendario inventado.
El recorrido termina en la página de contacto, como punto para plantear consultas sobre la migración. No hay casos de clientes, premios ni resultados numéricos en este sitio: solo el problema técnico y las decisiones que un equipo debe tomar antes de mover sus bases biométricas.
Las imágenes que acompañan el sitio son ilustrativas y no representan equipos, instalaciones ni personas reales del proyecto.